sábado, 17 de abril de 2010

Dadaísmo Tropical II


La madera permanece,
El gesto del pensamiento
Espera.

El dolor mira en anhelo
Y en oro completa.

Evoca el Brillo.

Ícaro en su camino.

J.G & D.A.

martes, 13 de abril de 2010

Murmuraciones

Murmurar es hacer un ruido blando y apacible, que se dice del correr del agua y del viento, de las hojas de los árboles que se mueven hacia todas partes y se tocan abundantemente unas con otras.

Las imágenes también se tocan, se abrazan y se contradicen. Las imágenes murmuran silenciosamente: conversan en perjuicio de lo ausente.

Diciembre de 2006

sábado, 10 de abril de 2010

Dadaísmo Tropical


Piernas rojizas lloran,
Realizan movimientos supuestos,

Jugando.

El Opuesto Amante,
Cortante espejo.

La intención del Corazón
Transcurre.

J.G. & D.A.

martes, 16 de marzo de 2010

Un bosque de abedules, feijoas y ciruelos


Aquel color es una mezcla de rojo profundo y blanco espeso. Es el color de un cuerpo derretido. Es la mezcla del color de un hueso triturado y una gota de sangre.

Aún no hay esperma en mis pinturas, quizás porque no pinto el movimiento, sino la permanencia. Así fue que descubrí la permanencia de una historia que creí distante e inaprensible. Le he llamado Európita. Y es parte de la historia que me pertenece.

Mi historia es una tierra en la que crece un bosque de abedules, feijoas y ciruelos.

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Estará la Vía Láctea cayendo de lo más alto del cielo?


El sol enciende el incensario,
que exhala un vapor violáceo.
Lejos una cascada
cuelga de la montaña.
En un vertiginoso vuelo
rueda mil pies hacia abajo
¿Estará la Vía Láctea cayendo
de lo más alto del cielo?

CONTEMPLANDO LA CASCADA
DE LA MONTAÑA LU SHAN
Li Bai

Yo,



Había creído decir lo que amo,
Había creído levantar mi amor por el cielo
como una nube en la luz. Pero...

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor;
La verdad de sí mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yo sería aquel que imaginaba;
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
Proclama ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la de estar preso en alguien
Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
Como leños perdidos que el mar anega o levanta
Libremente, con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta,
La única libertad porque muero.

Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda

martes, 9 de marzo de 2010

Jamás una tierra,

Jamás una tierra padrina.
Jamás un país más antiguo que el mío,
Jamás una patria mentirosa,
Jamás un pájaro de pico púrpura.
Jamás una carta de hospitalidad hipócrita,
Jamás un amigo en una tierra de agua,
Jamás un saludo escrito,
Jamás un adiós nunca dicho.